
Por: Diógenes Armando Pino Ávila
Alcanzó a escribir relativamente bien, con fluidez y buen manejo del idioma, sus lectores le leían con avidez, se puede decir que esperaban sus escritos con ansiedad. Un día se le ocurrió leer sobre técnicas en el arte de escribir y comenzó a depurar su estilo, primero con moderación y después compulsivamente. Hoy sus antiguos lectores no le leen, nadie le lee. Sus escritos son leídos y releído por el mismo, luego...